Los días de la semana en hebreo (y por qué se cuentan distinto)
Gastón y Oxana

Los días de la semana en hebreo (y por qué se cuentan distinto)
En español los días llevan nombres de astros y de dioses antiguos: lunes por la Luna, martes por Marte, miércoles por Mercurio. Los días de la semana en hebreo funcionan al revés de eso. Seis de los siete no tienen nombre propio: son, literalmente, un número de orden. El séptimo es la excepción, y esa excepción explica buena parte de la historia.
Cómo se dicen los días de la semana en hebreo
La palabra para "día" es yom. A partir de ahí, cada jornada es yom más un número ordinal en masculino, porque yom es una palabra masculina:
- Yom rishón (día primero): domingo. Rishón viene de rosh, "cabeza", así que es más "el día que encabeza" que "el número uno".
- Yom shení (día segundo): lunes.
- Yom shlishí (día tercero): martes.
- Yom revi'í (día cuarto): miércoles.
- Yom jamishí (día quinto): jueves. La j se pronuncia áspera, desde la garganta, como una jota española bien marcada.
- Yom shishí (día sexto): viernes.
- Shabat (שַׁבָּת): sábado.
En la práctica, sobre todo por escrito, los israelíes abrevian los días con las primeras letras del alfabeto: la primera para el domingo, la segunda para el lunes, y así hasta el viernes. Un cartel con el horario de un comercio suele mostrar esas letras, no las palabras completas.
Por qué los días hebreos son un número
El calendario semanal sigue el orden del relato de la creación: primer día, segundo día, tercer día. Nombrar cada jornada por su número es una manera de repetir esa cuenta cada semana, una y otra vez.
Los ordinales que aparecen aquí salen de los números que ya conoces: jamesh (cinco) está dentro de jamishí (quinto), shesh (seis) dentro de shishí (sexto). Si quieres ver de dónde vienen esas raíces, tienes una guía entera sobre los números en hebreo.
Hay otro parentesco que vale la pena notar: shavúa (שבוע), "semana", comparte raíz con shéva (שבע), "siete". Una semana es, en su origen, una unidad "de siete". La misma raíz vuelve a aparecer en Shavuot, la festividad que cae siete semanas después de Pésaj.
El Shabat: el único día con nombre propio
De los siete, solo el séptimo se llama de verdad: Shabat. Su raíz es shin-bet-tav, que significa "cesar", "detenerse", "dejar de trabajar". No es "el día siete": es "el día en que se para".
Esa raíz vive en otras palabras del hebreo de todos los días:
- Shabaton: año sabático.
- Shvitá: huelga, paro de trabajo.
Todas giran alrededor de la misma idea de frenar la actividad. Por eso el Shabat es el único día de la semana que no necesita un número. Tiene una función propia, y por lo tanto un nombre propio.
El Shabat no empieza a medianoche sino con la puesta de sol del viernes. Ese momento tiene su propia palabra: érev Shabat (víspera de Shabat), la tarde en que se cocina, se limpia y se llega a casa antes de que anochezca. Cuando termina, la noche del sábado, se llama motzaei Shabat (la salida de Shabat), y con ella arranca de nuevo la cuenta hacia yom rishón.
La semana hebrea empieza el domingo
Como el domingo es yom rishón, "el primer día", la semana laboral en Israel arranca el domingo y no el lunes. El ritmo estándar va de yom rishón a yom jamishí, de domingo a jueves.
El viernes, yom shishí, es un día corto: se trabaja menos horas para llegar a casa antes de que caiga el sol y empiece el Shabat.
Para armar frases con los días, alcanza con pegar la preposición be ("en", "el") al nombre:
- Be-yom rishón: el domingo.
- Be-yom shishí: el viernes.
Y tres palabras que vas a usar todo el tiempo junto a los días:
- Hayom: hoy.
- Majar: mañana.
- Etmol: ayer.
Un vocabulario que guarda una idea entera
Aprender los días de la semana en hebreo parece un ejercicio de vocabulario, y lo es. Pero también es la primera vez que ves cómo el idioma mete una idea completa dentro de un puñado de palabras: una semana que cuenta hacia el descanso y se detiene en él cada siete días.
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