Biblia

Leer Génesis (Bereshit) en hebreo original: primeras palabras explicadas

Gastón y Oxana

Ilustración de un rollo antiguo abierto bajo un sol dorado que separa un cielo azul estrellado de la tierra, evocando el primer versículo de Génesis

Siete palabras. Veintiocho letras. Así de breve es la frase con la que arranca la Biblia hebrea, y aun así cada una de esas palabras carga una pequeña lección de gramática. Si alguna vez quisiste leer Génesis en hebreo original, este es el mejor punto de partida: el primer versículo, desarmado pieza por pieza, sin necesidad de ser experto.

Aquí está el versículo completo, tal como aparece en una Biblia impresa con vocales:

בְּרֵאשִׁית בָּרָא אֱלֹהִים אֵת הַשָּׁמַיִם וְאֵת הָאָרֶץ
Bereshit bará Elohim et hashamáyim veet haáretz: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra".

Por qué el libro se llama Bereshit

En hebreo, los libros de la Torá toman su nombre de una de sus primeras palabras. Por eso el libro que en español conocemos como Génesis se llama Bereshit, la palabra con la que empieza. Lo mismo pasa con Éxodo, que en hebreo es Shemot (nombres), porque esa palabra aparece en su primera línea.

Un detalle que suele sorprender: los rollos de la Torá que se leen en la sinagoga están escritos a mano y sin vocales. Los puntos y rayitas que ves arriba (el nikud) aparecen en las ediciones impresas para guiar la pronunciación, pero el texto original es solo consonantes.

Leer Génesis en hebreo original, palabra por palabra

Bereshit (בְּרֵאשִׁית): en el principio

Es una palabra que en español necesita tres. Se forma con:

  • be- (בְּ): una sola letra, la Bet, que funciona como preposición y significa "en". En hebreo no se escribe separada: se pega a la palabra que sigue.
  • reshit (רֵאשִׁית): "comienzo, principio". Viene de la misma familia que rosh (cabeza).

Esa conexión con "cabeza" sigue viva hoy. Rosh Hashaná es literalmente "cabeza del año", y el domingo en Israel se llama iom rishon, "día primero", con rishon derivado también de rosh.

Bará (בָּרָא): creó

Es un verbo en pasado, tercera persona masculina singular: "él creó". Su raíz tiene tres letras, ב-ר-א (bet, resh, álef), como casi todos los verbos hebreos. Hay algo llamativo en su uso bíblico: en esta forma verbal, el sujeto de bará es siempre Dios. Ningún personaje humano "crea" con este verbo en todo el texto bíblico.

Elohim (אֱלֹהִים): Dios

Aquí está uno de los rompecabezas favoritos de quienes empiezan. Elohim termina en -im, la terminación típica del plural masculino (como javerim, amigos). Sin embargo, el verbo que lo acompaña, bará, está en singular. La gramática lo deja claro: aunque la forma parece plural, en este versículo el sujeto se trata como uno solo.

Et (אֵת): la palabra que no se traduce

Et no tiene equivalente en español. Es una partícula que marca el objeto directo definido, es decir, aquello que recibe la acción cuando lleva artículo. En hebreo moderno funciona igual: ani roé et hameltsar significa "veo al camarero", y ahí está et haciendo su trabajo en silencio.

Hashamáyim (הַשָּׁמַיִם): los cielos

Dos piezas:

  • ha- (הַ): el artículo "el, la, los, las". También se pega a la palabra.
  • shamáyim (שָׁמַיִם): "cielo, cielos".

La terminación -áyim suele indicar pares: eináyim (ojos), ragláyim (piernas), naaláyim (zapatos). Shamáyim es una excepción, igual que máyim (agua): llevan esa terminación sin referirse a dos cosas.

Veet (וְאֵת): y (marca de objeto)

Otra vez et, ahora con ve- (וְ) adelante, la letra Vav usada como "y". El hebreo repite la marca de objeto directo antes de la tierra porque también es definida.

Haáretz (הָאָרֶץ): la tierra

Ha- (la) más éretz (tierra, país). En el hebreo que se habla hoy en Israel, baáretz ("en la tierra") se usa casi siempre para referirse al propio Israel, salvo que el contexto indique otra cosa. Una palabra que abre la Biblia y que hoy aparece en cualquier conversación de café en Tel Aviv.

Lo que este versículo te enseña del hebreo

En una sola línea ya viste casi todos los mecanismos básicos del idioma:

  • Preposiciones y artículos que se pegan a la palabra (be-, ha-, ve-).
  • Verbos construidos sobre raíces de tres letras (ב-ר-א).
  • Terminaciones que marcan plural y dual (-im, -áyim).
  • Una partícula gramatical sin traducción (et).

Por eso Bereshit 1:1 es tan buen primer texto: es corto, se repite en todas partes y está hecho con las mismas piezas que vas a usar en cualquier frase moderna. El hebreo de hoy y el de la Biblia comparten mucho más de lo que imaginas, y si te interesa entender dónde se parecen y dónde se separan, te conviene leer Hebreo moderno vs. hebreo bíblico: ¿son el mismo idioma?.

Tu próxima línea en hebreo

Leer una palabra de la Torá y reconocer en ella la misma raíz que un israelí usa para decir "domingo" es una experiencia difícil de describir hasta que la vives. Es la sensación de que un texto de miles de años deja de ser una traducción y empieza a hablarte directo.

Si quieres llegar a leer Bereshit, y mucho más, con tus propios ojos, podemos ayudarte a trazar el camino. Agenda tu asesoría gratuita con Academia de Hebreo y arma con nosotros un plan a tu medida.